miércoles, 6 de abril de 2016

Docentes ¿Qué hacer en un caso de mutismo selectivo?

Orientaciones para los docentes


Como docente quizás habrás tratado con algún caso de mutismo selectivo y tus observaciones seguramente contribuyeron al diagnóstico oportuno del caso, sabemos la gran responsabilidad  que conlleva el ser partícipe en la formación de ciudadanos íntegros y exitosos para nuestra sociedad. Es por ello que nos gustaría poder brindarte una serie de herramientas que contribuyan como aporte en el abordaje oportuno y efectivo del mutismo selectivo.

¿Qué hacer?

- Tomar contacto con la alumna/o
- Ayudarla en las tareas educativas.
- Tranquilizarla/o en los momentos de tensión.
- Enseñar conductas adecuadas de interacción social no verbal y verbal (cómo saludar, cómo pedir jugar, cómo acercarse,…). 
- Actuar como mediador con otros niños (comenzar a jugar con la niña/o y los otros para facilitar la interacción entre ellos).
- Jugar con el/ella y otros niños a juegos que requieran una limitada  producción verbal (el parchís; la oca; dominós; juegos de cartas, quién es quién,...)
- Planificar situaciones que faciliten la comunicación  verbal con otros .
- Reforzar todas las aproximaciones verbales y no verbales d hacia otros compañeros (comentar lo agradable que resulta estar y jugar con otros, tener amigos, invitar a amigos  a casa…
- Ampliar progresivamente el círculo de amigos con los que comienza a hablar (repetir las situaciones exitosas con frecuencia  e introducir poco a poco las nuevas relaciones)
- No reñirle ni anticiparle consecuencias negativas (no amenazarle con posibles castigos, …)
- Evitar las comparaciones con otros compañeros u otros niños. (señalar que otros niños hablan más y mejor, son más simpáticos,…)
- Evitar comentarios que le sugieran cuándo puede empezar a hablar, cuándo es el momento idóneo, cómo puede hacerlo (indicar el momento adecuado para hablar  o cómo lo tiene que hacer,..)
- Nunca forzarle (a hablar) en situaciones sociales en las que se observe ansiedad excesiva (no insistir en que responda al saludo o preguntas de amigos o conocidos).
- Posibilitar en las dinámicas del aula la planificación y el diseño de actividades en grupo (juego social y trabajo cooperativo, etc).
- Evitar la sobreprotección, no haciendo las tareas que la niña puede hacer.
- Asignar pequeñas tareas de responsabilidad dentro del aula y del centro educativo ajustadas a la edad (hacer recados, repartir/recoger material, borrar la pizarra, pedir fotocopias  al conserje…)
- Incrementar dentro de la programación de aula las actividades que impliquen contacto físico entre los niños (hacerse cosquillas, formar “montones”, darse abrazos…)
- Crear un clima de seguridad, aceptación y confianza en el aula favorable a la comunicación verbal.
- Programar tiempos de coordinación de todo el profesorado que interviene en la atención educativa del grupo al que pertenece la alumna o alumno.
- Mantener estrecha relación con la familia para el trasvase de información y el ajuste de las pautas y estrategias a implantar en el ámbito familiar.
- Buscar y compartir momentos de comunicación con la alumna para el desarrollo  de una vinculación afectiva y comunicativa.
- Realizar juegos en los que el profesor participe con la alumna (juegos de movimiento, de mímica, verbales, de turnos…)
- Planificar y diseñar actividades y juegos de preparación al habla que no exijan interacción verbal, pero sí comunicación corporal y producción de sonidos.  
- Juegos de movimiento corporal (imitación de gestos, adivinar objetos o acciones mediante mímica, dirigir a un compañero con los ojos vendados…)
- Juegos de producción de sonidos corporales (palmadas, soplidos, golpes con pies…)
- Juegos con sonidos inarticulados y articulados (encadenamiento de sonidos, gradación de sonido, asociación de sonidos a movimientos,..)
- Tener en cuenta al planificar las actividades de juego el número de niños participantes, empezando con grupos muy reducidos (parejas y tríos) y ampliando progresivamente el número.
- Ofrecer ayudas en los inicios de la actividad a través de un compañero o del propio profesor, para la incorporación a la misma con el fin de evitar la tendencia al aislamiento y a la no participación.
- Realizar actividades y juegos de habla enmascarada, en las que al niño se le ve la cara mientras habla (títeres, marionetas, hablar por teléfono dentro de una casita, máscaras, juegos de hablar al oído…).
- Planificar y diseñar momentos diarios y frecuentes en los que el profesor haga una pregunta sencilla a la alumna (inicialmente se solicitará una respuesta de una sola palabra, progresivamente se plantearán preguntas que requieran respuestas de mayor longitud).
- Plantear juegos de pareja que requieran emisiones verbales sencillas en cuanto a contenido y breves en cuanto a longitud (lotos, memoria, el mensaje secreto, adivinar oficios,…)
- Organizar en torno a los rincones del aula pequeños grupos de trabajo y/o de juego en los que se le facilite a la niña el intercambio verbal con compañeros. Es importante que los agrupamientos sean establecidos previamente por el profesor cuidando especialmente la composición de los grupos (inicialmente con los niños con los que tiene una mayor relación). 
- Partir siempre de que es capaz de hacer en cada momento, planificando y llevando a cabo, siempre de forma progresiva, actividades de mayor complejidad.
- Ir aumentando la exigencia  y las situaciones de intercambio comunicativo, evitando con ello la acomodación y del entorno al nivel alcanzado.

Estamos seguros que con tu amor, entrega, apoyo, comprensión y aportes significativos se puede vencer y superar el mutismo selectivo.



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