miércoles, 6 de abril de 2016

Mi hijo(a) sufre de Mutismo selectivo ¿Qué hacer?

Orientaciones a los padres


Si dentro de tu seno familiar estás pasando por una situación así, lo primordial es informarse y realizar una serie de acciones que confirmen un caso de mutismo selectivo. Es importante saber que dicho diagnóstico solo debe ser realizado por especialistas en el área, Mientras más rápido se diagnostique, más fácil será la superación del trastorno. ¡No te desanimes y comienza actuar ya!

La intervención va dirigida al contexto mental en el que se desarrolla el mutismo. Las estrategias van a depender del profesional al que hayan acudido los padres. 

En general, se intentará descubrir la desviación en la relación afectiva entre el niño/a y sus padres y reconducirla adecuadamente. 
Se establecerán procedimientos para tranquilizar al niño/a e inducirle a hablar creándole la necesidad de hacerlo. 
La intervención va dirigida tanto al niño/a como a la madre / padre y se buscará colaboración para proseguir la pautas iniciadas por el profesional.

 En general es importante aceptar el silencio del niño/a, pues entre las etiologías más frecuentes de la ausencia del lenguaje nos encontramos con una falta de aceptación  por parte de los familiares.

   La carga afectiva es la que permitirá el desarrollo y la evolución de la comunicación junto a la intervención cooperativa.

La intervención de la familia, del profesorado del colegio, de los compañeros de clase,de los profesores de apoyo ha de estar coordinada. De la consecución de esta cooperación puede depender el éxito de la intervención. Hemos de fijar el papel de cada grupo en el conjunto de la intervención, sobre todo para completar la evaluación y en las fases de generalización de las conductas adquiridas durante el proceso de intervención. 


Orientaciones para  la familia


•Evitar posturas de sobreprotección.

•Estimular a la niña hacia el lenguaje oral y hacia los diferentes ámbitos, siguiendo las                          orientaciones de los especialistas.

•Conseguir una mayor intensidad de la estimulación familiar.

•Mejorar la interacción lingüística a través de la explicación y demostración de ciertas conductas MODELADAS por ti. 

•Ofrecer a la niña un ambiente de seguridad, comunicación, serenidad, comprensión y afecto.

•Desarrollar hábitos correctos de autonomía y rutinas en la dinámica familiar adecuados a su edad en relación a la alimentación, higiene, vestido, orden…

•Asignar responsabilidades adecuadas a su edad que repercutan positivamente en la familia. 

•Establecer normas básicas de funcionamiento en el hogar. 

•Incidir en lo positivo, destacando sus puntos fuertes, reforzando las tareas que el niño realiza adecuadamente y utilizando con frecuencia el refuerzo social.

•Buscar actividades físicas de carácter lúdico que permitan descargar las tensiones que experimentan los niños durante la jornada escolar.

•Facilitar al máximo la interacción con sus compañeros, vecinos y amigos de su edad (actividades extraescolares, salidas, parques, fiestas, espectáculos).

•Mantener una comunicación recíproca y continuada con la escuela para coordinar las acciones. ´

• Es importante que los padres mantengan:
conductas como la “autoconversación”.
el feedback correctivo.
las extensiones semánticas.
desarrollar el uso de ciertas situaciones como la lectura de libros de imágenes, o los juegos con muñecos y “comiquitas”. 

Es importante ser pacientes y motivar al niño/a en todos sus avances por muy pequeño que sean, hazle saber que valoras el esfuerzo que está realizando para vencer el trastorno.




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